El carnaval existe desde el s. XV d.C., una época en la que el cristianismo permitía el desenfreno como vía de escape antes de las abstinencias de la Cuaresma y rompiendo por unos días con el duro trabajo del invierno.
Antiguamente, la gente salía a la calle para compartir mesa con sus vecinos antes del ayuno y la abstinencia de la Cuaresma. Hoy en día, en algunas poblaciones todavía se conserva la costumbre de participar en almuerzos colectivos como parte de la fiesta.
